Agroindustria
Ahorro de $14.300 en impuestos para citrícola de Famaillá
Detectamos una doble imposición en las tasas municipales de una finca. Corregimos el padrón y recuperamos el crédito fiscal en 45 días.
Cliente
Citrícola El Laurel
Sector
Agroindustria
Cronograma
Agosto–Septiembre 2024
La citrícola El Laurel, ubicada sobre la Ruta 301, pagaba una tasa municipal que no correspondía a su categoría de suelo. Esteban Darío Maidana analizó las boletas de los últimos 3 años y encontró el error administrativo.
El desafío
El problema era una doble imposición camuflada bajo un concepto de 'mantenimiento de caminos' que ya estaba incluido en la tasa general inmobiliaria. La empresa venía pagando $3.800 de más cada trimestre por un error en el padrón municipal desde 2021. Al ser una operación familiar con 14 empleados, este goteo de dinero afectaba directamente la compra de insumos para la campaña de cosecha.
Nuestro enfoque
Iniciamos una revisión técnica de 19 boletas de pago y comparamos las leyes tarifarias de Famaillá con las resoluciones de la Dirección General de Rentas. Esteban Darío Maidana se presentó personalmente en la oficina de catastro para solicitar la rectificación del número de padrón. No usamos gestores; fuimos directo a los papeles para demostrar que el cobro era improcedente según el código tributario vigente.
La solución
Redactamos un descargo técnico de 6 páginas adjuntando los mapas de la finca y los recibos previos. Logramos que la municipalidad reconozca el error en la carga de datos. Se emitió una nota de crédito fiscal que la empresa ya está usando para compensar otros tributos locales, frenando el cobro indebido de forma permanente para las próximas temporadas.
Resultados
Recupero total de crédito fiscal y corrección definitiva del padrón catastral.
Cronograma
- 8 de Agosto 2024 Revisión de boletas y detección de la doble tasa
- 22 de Agosto 2024 Presentación del reclamo en la Municipalidad de Famaillá
- 23 de Septiembre 2024 Firma de la resolución y entrega de la nota de crédito
“Pensábamos que el impuesto era así y listo. Fenqaro revisó los papeles y en menos de dos meses teníamos la plata de vuelta para comprar fertilizantes.”